martes, 19 de junio de 2012

EL MANICOMIO DE SAN BAUDILIO DE LLOBREGAT, EN "HISTORIA DE LA PSICOLOGÍA Y DE LA PSIQUIATRÍA EN ESPAÑA", DE ULLERSPERGER ( 1871)


A mediados del siglo XIX llegaba a España el alemán Juan Bautista Ullersperger, dedicando preferentemente la estancia a una municiosa labor investigadora de sus hospìtales psiquiátricos. Fruto de este trabajo fue el libro "Historia de la Psiquiatría y de la Psicología en España",  que publicó en el año 1871, y que recoge datos e informaciones de considerable interés del  estado de la Psiquiatría en la España de aquella época.

Al referirse al Manicomio de San Baudilio de Llobregat, lo describe como "el manicomio mayor, más extenso, adecuado, sano, bello, generosamente dotado con los más modernos adelantos y el más elegante del mundo". Y sigue diciendo a continuación  que " Los locos van libres`por salas y pasillos o por las habitaciones de los hombres, sin que ello inspire el menor recelo de evasión o desorden. Incluso algunos de ellos, pertenecientes a familias distinguidas, acompañan a las visitas y hacen los honores de la casa. Guardan las más suaves formas de cortesía y buena educación". Más adelante explica que "Se aplican a la agricultura, trabajos del campo, artes, ciencias, gimnasia, música, juego de billar, baños, servicio religioso y prácticas de iglesia. Pujadas hizo una mejora especial al internar los agitados en un nuevo edificio aislado, en completa independencia, especialmente a los que no se dejan arrastrar por el suave sistema imperante en el establecimiento".

En esta obra, Ullersperger termina escribiendo que "Como modelo de tratamiento psiquiátrico en España, puede tomarse el establecimiento de Pujadas, en San Baudilio de Llobregat, que figura en la cúspide de la moderna psiquiatría".

Estas breves descripciones son suficientes para tener una idea aproximada de la importancia y trascendencia de la obra del Dr. Antonio Pujadas y Mayans, siendo su establecimiento el primero en España asentado en bases científicas y modernas, estableciendo el sistema del "non restraint", aunque sin llevarlo a las últimas y extremas consecuencias. Proporcionó a sus enfermos una asistencia familiar, dispensándoles  el trato que les era debido por su condición humana, al tiempo que puso en marcha toda la gama de "tratamientos morales", con el objeto de intentar hacerles olvidar su triste condición, pero, al mismo tiempo, con finalidades terapéuticas, instalando pequeñas industrias y salas de labor, donde, junto a las labores agrícolas, la mayoría de asilados podían tener una  ocupación.

Esta fue, en síntesis, la obra de un hombre que, más que médico de sus enfermos fue -- como decía él mismo -- " su amigo y servidor". Fue esta, ciertamente,   una de sus principales virtudes.

6 comentarios:

pollentinus dijo...

El Manicomio de Sant Boi, en los años 60 del siglo XX
Pacientes: 1.500 en algunas épocas se llegó hasta 1.700
OCUPACIONES Y OFICIOS:

Farmacia, Imprenta, laboratorio fotográfico, talleres de carpintería y herrería, bòbila, (fábrica de toxos de arcilla), los toxos tras su fabricación eran sometidos a un proceso de secado y por último se procedía a su cocción, el horno tenia forma de herradura con dos entradas, durante éste proceso se establecían tres turnos de 8 horas de una a dos personas, siempre pacientes. Granjas: Vacuno, cerdos, avícola y conejos, huertas, (algunas de ellas situadas extramuros, en estas huertas sólo iban a trabajar los pacientes sin pretensiones de fuga), también existía el departamento de jardinería, que cuidaba del mantenimiento y limpieza del parque y demás zonas ajardinadas.
Un paciente del centro trabajaba como fijo, en el cementerio de Sant Boi, que estaba, tapia en medio del Sanatorio, esta misma persona también cuidada del tanatorio, que a manera de capilla existía en el centro.
La limpieza diaria de los pabellones era hecha por los propios pacientes, cada pabellón contaba con su equipo de trabajadores, estos equipos también se encargaban en invierno del mantenimiento de la calefacción del propio pabellón. En el pabellón de San Isidro (crónicos finales) también ayudaban a levantar de la cama, vestir, asear y alimentar a estos enfermos, dado que a muchos había que darles la comida en la boca.
Al frente del equipo de trabajadores estaba el “encargado”, todos estos “trabajadores” tenían estipuladas unas remuneraciones, según el tipo de trabajo que desempeñaba cada uno. En caso de ser fumadores una parte de la remuneración era en tabaco y la otra dineraria. Era normal que a media semana se pidiera alguna cajetilla de tabaco a manera de anticipo. Los sábados era día de cobro, de ello se encargaba el hermano vice prior que a la vez era el encargado del “estanco”.
En ésta década se introdujo otro tipo de terapia ocupacional o laborterapia, que mayormente consistía en el montaje de flores de plástico y fabricación de bolsas de papel, estos trabajos también eran remunerados. En plan lúdico existían varios equipos de fútbol, normalmente cada pabellón tenía su propio equipo i competían entre sí. De entre estos equipos si surgía la ocasión se formaba una "selección", que en algunas ocasiones competía con algún equipo del pueblo de Sant Boi. Además existía una banda de música, y un club de ajedrez federado, que competía con otros equipos de la comarca y provincia de Barcelona.
También había la emisora de radio,"Radio macuto", que era escuchada a través de una red de altavoces instalada en los pabellones.
En la propia imprenta de centro se estuvo editando por algún tiempo la revista “Ni son ni están”, que en tono jocoso y desenfadado desglosaba algunas anécdotas de la vida diaria del centro, además de informar de temas y noticias "extramuros “ de actualidad
En la farmacia trabajaban como dependientes varios pacientes, había uno que era todo un especialista, por su rapidez, en preparar los “sellos de luminal” medicamento específico para epilépticos, su trabajo consistía en rellenar las obleas “sellos”, del polvo de este medicamento, los había de 0,5 y de 0,10 milígramos.
Gabriel Aleñar Serra, "ferrerico", desde Alcúdia, Mallorca.

¡¡ Sic transit gloria mundi !!

Joan Vendrell i Campmany dijo...

Moltes gracies, Gabriel, per aquesta valuosa aportació descriptiva que fas del anomenat, aleshores, Sanatorio Psiquiátrico Ntra. Sra. de Montserrat, de Sant Boi de Llobregat, en la dècada dels anys seixanta del segle passat. Es molt interessant per conèixer la realitat d'aquells anys en aquella institució.

pollentinus dijo...

El Manicomio de Sant Boi, en los años 60 del siglo XX

En mi anterior aportación sobre el tema que nos ocupa, de manera involuntaria omití comentar las actividades de algunos departamentos de suma importancia de aquel establecimiento psiquiátrico, a los que hoy me referiré:

SASTRERIA/ROPERIA, LAVANDERIA Y TAHONA.

En la sastrería/ropería se confeccionaba prácticamente toda la ropa que usaban los internos, desde aquellas originales batas de tela alistada, tirando a mil rayas, de color azulado, que usaban los enfermos incontinentes, hasta los típicos trajes que en las fiestas y domingos los internos salían de paseo por el pueblo de Santa Boi, también eran vestidos con aquellos trajes los pacientes que esperaban visita de sus familiares, a propósito de las visitas merece recordar que muchos internos sólo recibían visita de sus padres y se podía constatar que una vez fallecidos éstos, muchos de ellos dejaban de recibirlas.
En la sastrería/ropería trabajaban varios hermanos que antes de su ingreso en la Orden habían aprendido el oficio, por cierto había uno de muy mayor posiblemente octogenario, de nombre Restituto que con sus originales gafas asistía puntualmente todos los días a su trabajo. Como en los otros departamentos la SASTRERIA/ROPERIA también contaba con su equipo de “trabajadores”, pero por aquellas fechas era de los pocos departamentos que empleaba mano de obra ajena a la institución, ya que tenía contratadas varias mujeres del pueblo, creo serian “modistas/cosedoras”.

Respeto a la indumentaria de los internos en algunas ocasiones era un tanto variopinta y e incluso resultaba chocante, pero a la vez comprensible. A principios de la década a la que me estoy refiriendo las Diputaciones provinciales pagaban 14 pesetas, (CATORCE PESETAS) al día por cada enfermo, y con este dinero había que alimentar, vestir y medicar a todo aquel colectivo, la mayoría de ellos acogidos a la beneficencia. Dadas éstas circunstancias el Sanatorio aceptaba de buen grado donaciones de ropa usada de la Intendencia Militar, y también prendas usadas de la Guardia Civil, y claro no era extraño ver en más de una ocasión a unos “militares” o “guardias civiles”, trabajar o pasear por dentro del Sanatorio.

LAVANDERIA: Estaba situada en el fondo del Sanatorio, junto a las tapias del cementerio.
Al frente de la misma estaba un hermano ya algo mayor y como el resto de los departamentos contaba con su equipo de “trabajadores”. Contaba con maquinaria que por aquellos tiempos se podía calificar de “moderna”, incluidas secadoras, en aquellas instalaciones se lavaba toda la ropa del Sanatorio, excepto parte de la ropa del pabellón de San Isidro que era lavada en el propio pabellón, con una lavadora “industrial” que se compró con aportaciones de los familiares de los enfermos en él acogidos.

TAHONA: Durante muchos años en el Sanatorio se estuvo fabricando el propio pan de manera artesanal, con la colaboración de los propios internos. Encargándose el hermano ECONOMO de comprar la harina, pero fue precisamente en la década de los años 60 en que se optó por comprar el pan a distintas panaderías del pueblo de Sant Boi.

Gabriel Aleñar Serra, “ferrerico” desde Alcúdia Mallorca.


¡¡ Sic transit gloria mundi !!

Joan Vendrell i Campmany dijo...

Bien Gabriel, son muy interesantes estas aportaciones porque son, naturalmente desconocidas si no se ha sido testigo directo, por haber trabajado en el cuidado y asistencia de estos enfermos.

Estas explicaciones ayudan, y mucho, a valorar los importantísimos cambios habidos en aquella institución en el transcurso de estos últimos cincuenta años, y quiera Dios que con los recortes que se están produciendo en la Sanidad pública, a causa de la preocupante crisis que nos está asolando, no tengamos que asistir a retrocesos que nos hagan recordar aquellas fechas.

Muchas gracias por tus comentarios y aportaciones que enriquecen el conocimiento de la historia de los hospitales psiquiátricos de Sant Boi.

Unknown dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
José Carlos Romero Márquez dijo...

Conozco perfectamente ese manicomio desde hace muchos años, yo vivia cerca y estuve muchas veces dentro.